El sistema inmune o inmunológico, también conocido como nuestro sistema de defensa, se encarga de reconocer lo que es "propio" y lo que es “ajeno”. Su función es la de protegernos y mantener el equilibrio de nuestro cuerpo y de eliminar células “defectuosas”.1
El sistema inmune tiene dos principales ramas, las cuales interactúan y se activan para detectar agentes extraños y eliminarlos. Una de estas ramas se encarga de activar los mecanismos de defensa rápidamente, mientras que la otra es muy selectiva, más lenta, específica y tiene “memoria” para recordar a los enemigos externos.2
Las mucosas como la boca, la nariz, la vejiga y la vagina, son áreas del cuerpo que son muy vulnerables a sufrir ataques por microbios potencialmente dañinos, sin embargo, son nuestra primera línea de defensa. 1,3
Entre las funciones de las mucosas se encuentran: 1
Defensa contra los gérmenes
Eliminación de sustancias extrañas que ingresan al cuerpo
El sistema inmunológico es la primera línea de defensa en la mucosa de la vejiga 3,4
Las vías urinarias tienen dos mecanismos para defenderse de las infecciones: 2
Primera línea de defensa
Defensas mecánicas y físicas que dependen de las características propias de la vejiga.
Segunda línea de defensa
Sustancias producidas por nuestro sistema de defensa, cuando el cuerpo se da cuenta de que hay un agente extraño.
¿Por qué es importante reforzar el sistema inmune durante episodios de cistitis recurrente?
Una vez que se presenta una infección de la vejiga o cistitis, el sistema inmune se activa liberando ciertas sustancias inflamatorias que generarán un proceso complejo para tratar de eliminar la infección por la orina. Este proceso permite además, que se activen otras células del sistema inmune que ayudan a proteger la vejiga y vías urinarias de una reinfección, disminuyendo la cistitis recurrente. 2,5-7
Ya se conoce todo lo que el sistema inmune hace, por ello es importante cuidarlo y mantenerlo reforzado, para que se pueda disfrutar de todos los beneficios de un sistema fuerte y sano.